HISTORIAS Y CUENTOS INVENTADOS
EL DRAGON PEQUEÑO Y SU GRAN TESORO
Había una vez, en un rincón mágico del bosque un pequeño dragón llamado Dino. Dino no era como los otros dragones. En lugar de ser grande y feroz, era pequeño y amistoso. Tenía escamas brillantes de color verde esmeralda y un par de alas que apenas le ayudaban a volar.
Dino vivía en una cueva acogedora con su mamá, Papá Dino y su hermana, Lila. Aunque su hogar era cómodo, Dino siempre soñaba con aventuras más allá del bosque. Cada día se preguntaba qué secretos escondían las colinas y los campos lejanos.
Un día, mientras exploraba cerca del río, Dino encontró algo brillante entre las piedras. Era un antiguo mapa del tesoro, lleno de dibujos y símbolos extraños. ¡Una X roja marcaba un lugar en el mapa!
Dino se emocionó mucho. ¡Un tesoro! exclamó, mientras su corazón latía con fuerza. Corrió a casa para mostrarle el mapa a su familia.
Papá Dino, con una sonrisa, dijo: Ese mapa parece antiguo. Puede llevarnos a una gran aventura. ¿Qué opinas, Dino?
Draco estaba encantado. ¡Sí, vamos a buscar el tesoro!
Al día siguiente, Dino Lila y sus padres partieron en busca del tesoro. El mapa los llevó a través de bosques oscuros, sobre ríos brillantes y a través de campos de flores. En cada lugar, encontraron pistas que les ayudaban a avanzar.
Encontraron un puente colgante hecho de lianas que tuvieron que cruzar con cuidado. Luego, enfrentaron una cueva oscura llena de murciélagos amigables.
Aunque se asustaron un poco, se dieron cuenta de que los murciélagos solo querían jugar.
Finalmente, después de un largo viaje, llegaron a una colina alta. Allí, justo donde la X roja estaba marcada en el mapa, encontraron un viejo cofre de madera enterrado en el suelo. Dino y Lila, con la ayuda de Papá Dino, desenterraron el cofre y lo abrieron con cuidado.

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